Posibilidades laborales para químicos en energías renovables 

Con un nivel de paro creciente y con una economía que no acaba de despegar, un licenciado en ciencias químicas o un ingeniero químico joven debe estar abierto a todas las alternativas que ofrece el mercado laboral. Las energías renovables se han convertido en uno de los pocos motores de la economía, y ofrecen en estos momentos cientos de puestos que pueden ser cubiertos perfectamente por un técnico con una fuerte formación en Química. Este artículo describe los puestos en una central termoeléctrica para los que un químico con la formación adecuada  se convierte en un candidato muy atractivo 

foto posibilidades laborales

 

El modelo energético español se configura cada día más en torno a las energías renovables. Aunque el debate está abierto, a nadie se le escapa que la construcción de una nueva central nuclear generaría una gran tensión social, con un coste electoral indudable. Por ello, desde la moratoria nuclear ninguno de los dos partidos principales en España ha tomado la decisión de potenciar la energía nuclear cuando ha gobernado. Las centrales de carbón presentan el grave problema de las emisiones de efecto invernadero, y tampoco hay ningún plan para construir nuevas centrales de este tipo, ya que las existentes responden sobradamente a las necesidades. En cuanto a las centrales de ciclo combinado, el exceso de potencia instalada (más de 90.000 MW, para hacer frente a un consumo medio en torno a 37.000 MW) no se prevén nuevas construcciones en el corto plazo, ya que las actuales atraviesan algunas dificultades de rentabilidad por el bajo número de horas que trabajan. 

 

foto central termosolar


Central termosolar, el motor de generación de empleo más importante en la actualidad 

Frente a ellas, la apuesta de la Administración por las energías renovables les ha dado un notable impulso, y ha convertido a España en el principal motor de este tipo de energía en el mundo. En estos momentos España capitaliza el conocimiento en energía termosolar de media y alta temperatura, de forma que cualquier proyecto que se realice en el mundo debe contar al menos con un español en el equipo técnico. En el mundo eólico, somos más que una potencia, con investigación, con plantas de construcción de aerogeneradores, con tecnología propia y con un parque instalado que ya supera los 18.000 MW.  

Dentro de las energías renovables y de alta eficiencia, las que se basan en la conversión de energía térmica en energía eléctrica resultan especialmente ricas en puestos interesantes para un químico. Así, las centrales geotérmicas de alta entalpía, las plantas de cogeneración, las plantas de biomasa y especialmente las centrales termosolares tienen en su organigrama una serie de puestos para los que la formación adquirida durante el periodo universitario resulta atractiva para una empresa que busca cubrir sus puestos vacantes. Hay más de 40 proyectos de centrales termosolares en marcha en diferentes fases de construcción u operación comercial, que genera cada una de ellas entre 40 y 60 puestos cualificados durante la explotación; más de 20 plantas de biomasa en funcionamiento, y otras tantas en proyecto; y más de 200 plantas de cogeneración que han recibido un fuerte impulso desde la promulgación del Real Decreto 661/2007, que generan entre 5 y 20 puestos de trabajo cada una.  Veamos en primer lugar como es el organigrama típico de una central termoeléctrica.

 

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El organigrama de una central termoeléctrica 

organigrama

El organigrama de una central termosolar 

El organigrama representa un organigrama típico de una central termosolar, uno de los organigramas más complejos en centrales termoeléctricas. El equipo de Operación y Mantenimiento (O&M) está compuesto por unos 47 técnicos, de los cuales al menos 18 son titulados medios y superiores.

 

Principales puestos que puede cubrir un Ingeniero Químico

Aunque en la práctica cualquier puesto puede ser ocupado por un químico, algunos de ellos se adaptan muy bien a la formación que puede aportar un profesional con una fuerte formación en química. La mayor parte de ellos están relacionados con el departamento de operación.

 

organigrama 2

   
El organigrama de Operación
 

  • Operador de campo: distribuidos en cinco turnos (para cubrir 2 puestos durante 24 horas los 365 días del año), sus principales responsabilidades son la vigilancia de los equipos mediante la realización de rondas periódicas, y las operaciones locales, como apertura y cierre de válvulas, arranque y parada de equipos, etc. No es necesario estar en posesión de una titulación universitaria, pero sin duda es importante comprender lo que se está haciendo y sus consecuencias. Sólo están cubiertos por técnicos titulados cuando existe un exceso de oferta laboral, como en la actualidad.
  • Panelista. Aunque tampoco requiere necesariamente estar en posesión de un título universitario, desde luego es más que recomendable. El operador de panel ejecuta las acciones más importante de una central, como el arranque, parada y variaciones de carga. También vigila las alarmas que se producen durante la operación, debiendo tomar decisiones continuas que pueden afectar a los resultados de explotación. Una mala decisión puede ocasionar un disparo de planta o una avería grave, por lo que debe tener una formación excelente
  • Jefe de Turno. Este puesto ya debe ser indudablemente cubierto por un técnico titulado, por la trascendencia del trabajo que realiza. Supervisa la operación, y es responsable de la planta durante el tiempo en que no están presentes los mandos de mayor rango: de las 168 horas que componen una semana, durante más de 120 la máxima autoridad es el Jefe de Turno. Entre sus responsabilidades está la supervisión del trabajo del panelista  y los operadores, la redacción de informes, la llevanza de los libros de operación (libro de turno, libro de simulaciones y puentes, registros de mantenimiento legal). Un Ingeniero químico aporta una formación excelente para este puesto por su facilidad para comprender lo que está ocurriendo desde una perspectiva global, mucho más interesante que la visión de un ingeniero mecánico o un ingeniero eléctrico, por ejemplo. Requiere formación técnica, por lo que también se adapta mejor a este puesto que un Ingeniero de Organización Industrial, por ejemplo. No titulados deberían descartarse para este puesto.
  • Ingeniero de Proceso. Sus principales responsabilidades están ligadas a la vigilancia de las prestaciones de la planta. Así, sus herramientas de trabajo más importante son los balances de masa y energía, que le permiten detectar antes que nadie que algún equipo no está funcionando de forma correcta. Ensuciamiento de intercambiadores o torres de refrigeración, pinchazos en generadores de vapor o fugas son fallos que un ingeniero de proceso puede detectar con absoluta facilidad estudiando los balances de masa y energía. La formación química es ideal, porque un químico está muy habituado a trabajar con balances  y con magnitudes como entalpías, entropía, rendimiento, capacidad calorífica, etc. Un buen ingeniero de proceso puede hacer ganar mucho dinero a una instalación de generación si realiza bien su trabajo. 
  • Químico. Por supuesto, en este puesto no tiene rival. Sus responsabilidades son la vigilancia de los parámetros físico-químicos del ciclo agua-vapor, de la planta de tratamiento de agua, de los efluentes líquidos, de las emisiones gaseosas, del circuito de refrigeración o la estación de gas. Es un puesto ideal para un químico, aunque como se pretende exponer a lo largo de este artículo no es el único que puede cubrir.  

 

Equipos de dosificación y muestreo de una central

 
Equipos de dosificación y muestreo de una central 

  • Jefe de Operación. Es la máxima autoridad en la operación de la planta. Supervisa a todo su equipo de operación, compuesto por más de 20 personas. La mayor aportación de un titulado en químicas es su visión global, su perfecta comprensión de todo el proceso que sin duda se realiza mejor desde la visión físico-química del proceso.    

La siguiente gama de puestos que puede cubrir un químico son los puestos que componen el de staff de mando de la central. Los puestos son los siguientes:

  • Responsable de prevención de riesgos laborales (PRL). Esta figura es habitual en prácticamente todas las centrales a partir de una potencia determinada (más de 50 MW). Muchos técnicos han complementado su formación con diversos másters, como el de PRL, Medioambiente o Calidad. Es extraño poner en el mismo ‘saco’ la calidad, la prevención y el medioambiente, cuando el único nexo común es que todas tienen una elevada afección documental y no forman parte del núcleo duro de la producción, que lo componen la operación y el mantenimiento. El responsable de PRL suele serlo también de la gestión medioambiental y del mantenimiento de la certificación ISO 9001. Un químico no tiene una formación especial para este puesto, pero se constata que una buena parte de los titulados en químicas han complementado su formación con estas especialidades.

 

Plantilla de Operación y Mantenimiento de una central

 

Plantilla de Operación y Mantenimiento de una central, durante la formación en Prevención de Riesgos Laborales 

  • Informática. Sorprende de nuevo la cantidad de químicos que se han formado en la faceta informática y que han desplazado a sus candidatos naturales, los ingenieros informáticos. La escasez de estos profesionales y exceso de químicos formados hace que muchos deriven hacia otras especialidades.  
  • Director de central. Las habilidades necesarias para dirigir una instalación industrial tienen mucho que ver con la visión global, la fuerte formación técnica, la gestión económica y la habilidad en las relaciones personales con subordinados, superiores jerárquicos, personal de la Administración, contratistas, etc. Un químico con una fuerte formación en centrales eléctricas, con formación complementaria de alto nivel en gestión económica (MBA, por ejemplo) y con la facilidad para las relaciones interpersonales es un candidato excelente para dirigir una central. 

 

 Formación en la que debe incidir un candidato

Un candidato que desee trabajar en centrales eléctricas debe tener una formación intensa en generación de electricidad. Debe dominar los diferentes sistemas que compone una central (generación de vapor, ciclo agua-vapor, turbinas, máquinas térmicas, generador, sistemas eléctricos de alta tensión, sistemas auxiliares). Hay un hecho indudable que hay que tener en cuenta y que juega a favor del químico: la química es tan amplia que es imposible que un joven titulado que acaba de salir de la universidad tenga la formación suficiente para abordar un puesto de trabajo relacionado con la química. Por tanto, debe aprenderlo todo. Puestos a aprender, ¿qué más da aprenderlo todo sobre generación eléctrica o sobre procesos catalíticos? El esfuerzo es similar, porque hay que recordar que la universidad en general no forma para ocupar un puesto de trabajo determinado, sino que te prepara para que adquieras la formación necesaria para ocupar un puesto concreto especializado. La formación con la que parte un químico es ideal: una fuerte formación en física, poderosos conocimientos sobre las principales magnitudes que se manejan, una formación en electricidad intensa, y por supuesto, una indudable  preparación química que le permitirá comprender fenómenos como la corrosión, la formación de capas de magnetita protectora, la realización de limpiezas técnicas, el tratamiento de torres de refrigeración o del ciclo agua-vapor, la producción de agua desmineralizada, el control de efluentes líquidos o el control de emisiones gaseosas, entre otras.

 

organigrama 2

 

Pero debe profundizar en aspectos en los que la formación recibida es insuficiente. Así, debe formarse en máquinas térmicas, responsables de la transformación de la energía térmica en energía mecánica; en generadores eléctricos, responsables de la  transformación de energía mecánica rotativa en energía eléctrica; en técnicas de mantenimiento, para comprender mejor lo que sucede en un departamento con el que deberá trabajar unido; y por supuesto, en el proceso concreto de generación, diferente para cada tipo de central.

El más efectivo medio de formación es la autoformación. En plena sociedad de la información es muy fácil profundizar en cualquier aspecto técnico. Está internet, como vehículo poderosísimo para obtener valiosa información; hay muchos libros en el mercado de los que se pueden extraer valiosas conclusiones; hay revistas especializadas, foros de debate, conversaciones con técnicos experimentados…

Existe además la formación realizada por empresas especializadas. Conviene asegurarse de la calidad de la formación que se va a recibir, mediante referencias de otros alumnos, mediante la inspección directa del material formativo, o conociendo el elenco de profesores que impartirán los diferentes cursos. Así, existen por ejemplo muchos máster en energías renovables, aunque por desgracia la mayoría se centran en aspectos económicos o políticos, dejando a un lado la técnica, que es precisamente la formación necesaria para cubrir la mayoría de los puestos disponibles en una central. 

 

Referencias salariales

Para obtener un listado de referencias salariales y organigrama detallado puede visitarse la siguiente página web www.renovetec.com/referenciassalariales

 

Conclusiones

Un químico o un ingeniero químico es un profesional con una visión global de los procesos y con una formación de base muy importante para abordar una buena parte de los puestos de trabajo disponibles en una central eléctrica, especialmente las que generan electricidad a partir de fuentes renovables. Éstas se han convertido en un motor de generación de empleo del que un químico con ganas de iniciar o continuar su carrera profesional no puede mantenerse al margen, y más teniendo en cuenta que su formación es privilegiada para abordarlo. Centrales termosolares, plantas de biomasa o plantas de cogeneración están generando cientos de puestos especializados y suponen una alternativa laboral francamente interesante. 

 

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